martes, 2 de febrero de 2010

San Cecilio (y II)

Seguimos el rastro a San Cecilio tras visitar la Abadía Sacromontana y el interior de las Santas Cuevas, donde hemos visto su busto, el del primer mártir granadino (con sus 6 compañeros, Torcuato, Segundo, Indalecio, Tesifonte, Eufrasio y Hesiquio).

Se sabe a ciencia cierta que San Cecilio fue obispo de Illíberis, que escribió algunos tratados para instrucción de los fieles y que sufrió martirio bajo la dominación de Nerón, supuestamente quemado en el monte Illipulitano.

Pero la larga dominación árabe destruyó todos los rastros de cristianismo. Granada estuvo bajo los árabes casi ochocientos años; no los suficientes para perderse la memoria y la tradición, pero sí para no quedar ni rastro de documentos ni reliquias.

San Cecilio es patrón de Granada, y la ciudad lo recuerda por doquier.

Veamos:

1. En el Albayzín, junto a la Puerta Nueva o de las Pesas, un viejo murallón persiste en dirección a San Nicolás. Probable resto de una puerta (de Hizn Román) en su interior recién llegada la reconquista cristiana, se establece una pequeña capilla de paso o de acción de gracias, en cuyo interior se venera al santo mártir granadino:


El cual luce sus galas de obispo en la hornacina que corona la sencilla puerta de la capilla. (¡Ojo! para paseantes expertos: Hay algunas guías que presentan a este personaje como San Agustín, otro gran obispo. Personalmente lo que que he consultado me lleva más al primero)2. Como no podía ser de otra manera, en nuestra Catedral se rinde veneración al patrón; en una capilla, situada en el punto central del deambulatorio, justo a la espalda del altar mayor. Es una capilla neoclásica trazada por el maestro arquitecto Francisco Aguado y hecha con mármol de Macael. La imagen de San Cecilio es del escultor Miguel Verdiguer.

3. Pero hablar de San Cecilio en Granada es hacerlo (además del Sacromonte), de todo un barrio: La Antequeruela en el Realejo, donde tiene asiento la Parroquia que lleva su nombre. Precioso templo en torno al cual se organiza gran parte de la vida religiosa del mismo, con especial importancia en la Semana Santa de Granada.

Iglesia modesta de traza, similar a las de San José y San Matías, data de 1534 cuando los constructores Pedro Ríos y Juan del Castillo finalizan su alzado, dando culmen a la orden de 1501, del arzobispo de Sevilla de erigir en la Antequeruela una parroquia.

Lo mejor del templo está en su exterior donde destaca la pintura policromática que engalana la torre, remedando con su colorido la alternancia de piedras a soga y tizón, así como la de la portada principal, plateresca,obra de Gaspar de Ávalos, con sus angelotes danzando en un cielo celeste alrededor de la urna del Santo mártir de Granada.


El interior sencillo de la Iglesia, presenta una nueva escultura en madera de olivo y escayola policromada de San Cecilio.A esta Iglesia volveremos en la ya cercana Semana Santa para hablar de sus titulares, María Santísima de la Misericordia y el Santísimo Cristo de los Favores, y de sus fervorosos "greñúos".

4. Y acaba este paseo por Granada siguiendo a su patrón, con una muestra del querer popular por su santo, que se plasma en pequeñas muestras de recuerdo, como es el caso de este mosaico en la pared de una casa en la Cuesta de Caracas, por encima de la calle Real y San Ildefonso.


San Cecilio, ¡ruega por nosotros!

Adios.

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