martes, 1 de diciembre de 2009

Se acerca la siempre entrañable Navidad

(Abstenerse de esta entrada y sucesivas, los pacatos, progres, pseudomodelnos, amigos de lo correcto, snobs y otros criticoncillos de lo clásico y lo tradicional)
Se acerca la siempre entrañable Navidad...
...Y no lo digo de broma o a fuer de despotricar, que es lo que se lleva, contra la Navidad, sus luces, dulces, regalos y el Corte Inglés. No, a mí me encanta la Navidad, amo la Navidad y lo que significa, gozo con lo que la rodea, me ilusiono con su espera y disfruto con su llegada y sus reuniones familiares y de amigos. Repito, con lo que significa, con su espiritualidad, su momento religioso para la vida del hombre, con la esperanza de saber que merece la pena que Cristo siga naciendo, aún hoy, por nosotros.
Sueño con poner el portal de Belén, salir a la calle en vacaciones con mis hijos a ver a los Reyes Magos a los que entregan las cartas con cara de susto, preparar y rezar la corona de Adviento en familia.
Creo que la razón principal el que tuve una infancia feliz arropada por una familia que me dio razones para vivir la Navidad y que ya de adulto, no he perdido ni ese contacto familiar ni el sentimiento profundo de lo que significa el advenimiento del Hijo de Dios.
Y lo que para otros es parafernalia y oropel, para mí es un acompañamiento externo y mundano, sí vale, pero no me molesta ni me interfiere para sentirla bien.

Entre ese acompañmiento, fundamental para vivir "mi Navidad" está la música. Y también su recuerdo en el viejo cassette Philips de casa de mis padres donde sin cansarnos, oíamos aquellos villancicos clásicos, sudamericanos, españoles, o de los magníficos crooners americanos (Sinatra, Crosby, Armstrong... con sus magnificas orquestas de fondo).

Recuerdo el primer fin de semana de Adviento cómo la familia se desplazaba a Baza para la "matanza" y nos veníamos en el viejo R8 cargados de dulces caseros y oyendo, siempre oyendo aquellos preciosos villancicos, que bien pueden ser la primera banda sonora de mi vida.

Para empezar "mi Navidad", uno de los más grandes cantando (y actuando): Bing Crosby con uno de los imprescindibles clásicos, "White Christmas":

Feliz Adviento

2 comentarios:

  1. Mi navidad huele a castañas , castañas asadas de la calle zacatin , calentitas bajo las luces de navidad de gran via , con los ojos llenos de lñagrimas por el frio.

    Bajar por Reyes catolicos, observando la iluminacion de una de las calles mas bulliciosas de nuestra ciudad , llegar a la plaza del Carmen, ver como han adornado sus arbolez con cientos de bombillas .

    En frente se abre la calle Mesones , tan vivaz como siempre, la gente choca entre si , las bolsas de regalos se enrredan , hay un puesto de castañas en la esquina , pero no compramos pues ya hemos comido; un grupo de chavales en la puerta del antiguo Suizo , cantado y celebrando , no la navidad sino las vacaciones .

    Me adentro en la calle mesones ,suenas villancicos y llego hasta mi navidad.

    Mi navidad se encuentra en plaza BIBA-RAMBLA , mas conocida como Birrambla, plaza insignia. Entre sus bancos me siento y contemplo como año a año , el tiempo no pasa por alli , sentarse en esa plaza es volver a tu infancia , la de las luces , la del turron. Por eso , como ya voy peinando canas , cada año me siento en un banquitos y con la catedral al fondo , veo pasar de nuevo mi niñez.

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  2. Mi muy estimado anónimo, qué bellos los recuerdos infantiles, sobre todo si se rememoran con la infancia de los hijos propios... Pero sin olvidar que en nuestro Occidente, Navidad aunque sea sinónimo de vacaciones también lo es de Natividad, del Señor, hijo de María en Belén, que vino a redimirnos y salvarnos. Por eso es fiesta, por eso estamos contentos. Por eso la Navidad es alegría y recuerdo.
    Un abrazo

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